
Durante la primera sesión del módulo Diseño y Desarrollo de la Actividad Didáctica, se nos plantearon ciertas cuestiones en torno al diseño de la enseñanza por parte del profesor, su capacidad para diseñar, el apoyo en diseños ajenos, las ventajas de diseñar, etc. Concretamente, se formularon las siguientes preguntas:
- ¿Tiene cada profesor/a que diseñar obligatoriamente su enseñanza? ¿Por qué?
- ¿Se puede enseñar sin diseñar?
- ¿Es competencia del profesorado el diseño de la enseñanza?
- ¿Está preparado para hacerlo?
- ¿Se pueden y se deben usar diseños ajenos?
- ¿Qué ventajas tiene el diseño de la enseñanza?
Partiendo de esta serie de preguntas, se inició un pequeño debate en el que varios compañeros aportaron su opinión, bastante representativa del pensamiento general del grupo, aunque no por ello sin diferencias entre ellas.
Personalmente, creo que cada profesor debería planificar su enseñanza realizando un diseño propio del programa de la asignatura que debe impartir. De esta manera, el profesor aportaría un toque personal a su asignatura y tendría un mayor control sobre la misma. No obstante, depende de su capacidad conseguir un diseño de calidad. Evidentemente, el profesor se ajusta a unos temarios ya establecidos y puede utilizar el libro de texto para conocerlos y emplearlo como material orientativo, pero sin dejarse llevar por la pereza y no aportar nada distinto a lo que ya está escrito.
En cuanto a la preparación del profesor considero que eso depende de la persona, su formación humana y su vocación como docente, es decir, si alguien tiene vocación, realizará su trabajo motivado, será capaz de dirigirse correctamente a los alumnos y no tendrá problemas en diseñar un plan de enseñanza. Los módulos del CAP sirven de orientación para conocer lo que nos vamos a encontrar a la hora de dar clase y nos invitan a reflexionar sobre estos problemas, pero en ningún caso nos va a dar soluciones mágicas que nos digan cómo actuar con los alumnos, ni nos va a enseñar a organizar nuestro trabajo, algo que, a mi modo de ver, ya debería estar bastante asentado tras los años de estudio que llevamos a nuestras espaldas. Hay gente que considera escasa la duración del CAP, pero un buen profesor no se hace con 5 meses o 2 años de preparación específica, es cuestión de vocación, ganas, esfuerzo y años de experiencia.